martes, 2 de junio de 2009

Cómo informarnos de la sexualidad.


CÓMO INFORMARNOS DE LA SEXUALIDAD

Antes de recabar información sobre la sexualidad es necesario realizar una reflexión sobre cuáles son nuestras actitudes sobre el sexo y la sexualidad. Como nuestro entorno, nuestra educación y nuestra cultura han conformado el modo de ver y vivir la sexualidad, hemos de preguntarnos si estamos de acuerdo con ello, y en qué creemos realmente. En la manera de vivir la sexualidad no hay normas. Cada persona es libre de sentirse satisfecha con aquello que siente y gusta. No existe una buena sexualidad y una mala sexualidad en términos doctrinales. La única condición para poder juzgarla es la libertad desde la que se ejerce. A partir de ahí, si encontramos una significativa disonancia entre cómo vivimos nuestra sexualidad y cómo nos gustaría vivirla, habremos de pensar que hay que promover cambios profundos. En esta reflexión puede servir de ayuda hacerse las siguientes preguntas:

1 -¿Cuáles son mis actitudes, conductas y valores en relación a la sexualidad humana en general?

2 -¿Cuestiono los roles sexuales tradicionales y el modo de relacionarse hombres y mujeres entre sí? ¿Los modelos otorgados al hombre sexuado y a la mujer sexuada los considero ecuánimes y justos?

3 -¿Tengo conocimiento de mi propio cuerpo? ¿Conozco sus posibilidades como receptor y productor de placer?

4 -¿Entiendo la sexualidad como fuente de promoción de amor, respeto, crecimiento personal y libertad en mí y en los demás?

5 -¿Tengo y trasmito una visión inflexible de la sexualidad humana, y quiero cambiar esta visión?

Conocidas las respuestas y detectadas las contradicciones en las que incurre la gran mayoría de las personas, surge el reto de buscar un modo más satisfactorio de vivir nuestra sexualidad. Ese reto es el punto de inicio de una búsqueda. Nos podemos ayudar:

- Con lecturas científicas, serias y amenas sobre sexualidad humana.

Ante la perspectiva de abordar un tema sexual con nuestros hijos e hijas se puede ser franca y admitir la sensación de incomodidad y las ganas de superarla
Disponemos en España de buen material desde hace años, pero es importante ojear los volúmenes que pueden despertar el interés y comprobar que coinciden con nuestros planteamientos.

- Intercambiar opiniones con nuestra pareja, familiares y amistades sobre los descubrimientos que hagamos en estas lecturas atreviéndonos a compartir nuestra realidad, trascendiendo el chiste fácil, única alusión socialmente utilizada para hablar de sexo. Sería deseable que fuéramos capaces de ir promoviendo un discurso normalizado sobre la sexualidad.
Fuente: basado en "La educación sexual y los derechos sexuales" Fundación Erosky.

Modelos sexuales

MODELOS DE EDUCACIÓN SEXUAL

En nuestros días los conceptos relacionados con el sexo se hallan por todas partes, se habla de sexualidad (la mayoría de las veces de oídas), se usa el sexo como reclamo de venta, ya sean coches, alcohol o ropa, y los medios de comunicación subrayan de manera ostentosa aquello que puede tener un toque morboso o de escándalo sexual. Pero, en paralelo, hay muy poca cultura sexual. Para lograrla resulta muy útil reivindicar la educación sexual en los términos en que lo expuso la Organización Mundial para la Salud (OMS):

"La educación sexual debe abarcar mucho más que la información. Debe dar una idea de las actitudes, de las presiones, conciencia de las alternativas y sus consecuencias. Debe de aumentar el amor, el conocimiento propio, debe mejorar la toma de decisiones y la técnica de la comunicación". OMS, 1983

Según las palabras del filósofo Maurice Merleau Ponty formuladas en 1975 para referirse a la sexualidad, "hablar de sexualidad humana es hablar de la esencia misma del ser humano". Esta visión supone un punto de partida a la hora de conocer, estudiar y profundizar en la sexualidad humana en general y de la educación sexual en particular. Debemos tener presente que cuando nos referimos a la educación sexual se ha de tener una visión completa de la complejidad del ser sexuado, y partir de la consideración de que la sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo personal pleno depende de la satisfacción de necesidades humanas básicas, como el deseo de contacto, de intimidad, la expresión emocional, la búsqueda del placer, la ternura y el amor. Asimismo, hemos de tener presente que la sexualidad se construye a través de la interacción entre el individuo y las estructuras sociales, y que el desarrollo pleno de la sexualidad es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social.

La educación sexual sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro sistema educativo. Como materia no está integrada de modo formal en el sistema curricular y, sin embargo, cada vez es más necesario difundir conocimientos que logren cambiar ciertas actitudes sexistas que subyacen en dos auténticas lacras sociales: la violencia sobre las mujeres y la violencia sexual. Para erradicarlas es muy necesario procurar una buena educación sexual.

A lo largo de la historia reciente se han puesto de manifiesto diferentes modelos de educación sexual que conviven en nuestros días, entremezclándose y distorsionando mensajes. Debido a sus habituales contradicciones y a la ausencia de delimitación de sus fuentes, lo que debería ser una disciplina se ha convertido en discursos con trasfondos ideológicos que hacen difícil concretar enseñanzas y teorías.
El modelo que considero a utilizar es el siguiente:
Educación profesionalizada, democrática y abierta
Se basa en posturas plurales de ideas, en el rigor científico y en actitudes democráticas, abiertas y tolerantes. Se insiste en la búsqueda de una ética personal ligada a la práctica sexual y a la asunción de actitudes responsables en relación a la misma. Este modelo quiere serlo desde el respeto por la pluralidad y la diferencia. Sus objetivos generales son:
- Transmisión de una visión globalizada y positiva de la sexualidad humana.
- Conocimiento del propio cuerpo y sus posibilidades como receptor y productor de placer.

- Posibilitar cambios de actitudes, conductas y valores sobre la sexualidad humana.

- Promoción de la calidad de vida, merced a un acceso a toda la información y orientación necesaria sobre la temática sexual.


Otros modelos que existen y que personalmente pienso que no se deberían utilizar son :

Educación tradicional
Este modelo tuvo su mayor auge en Europa durante el siglo XIX y mantuvo una notable influencia en nuestro país hasta no hace muchos años. Algunas de sus características son:

- La procreación es el principal objetivo de la sexualidad, esto deviene en que se defiende la sexualidad como una característica que se desarrolla a partir de la adolescencia y termina al final de la madurez (etapa fértil), por lo que se niega la sexualidad infantil y la de los ancianos.

- Liga el placer a la sexualidad del varón y el sentimiento a la sexualidad de la mujer.

Educación higienista

El objetivo de esta educación es evitar riesgos inherentes a la actividad sexual. Se insiste en la abstinencia fuera del matrimonio o en el uso de métodos preventivos eficaces (según la ideología). No aporta una revaloración ética de la sexualidad y fomenta su visión negativa con el refuerzo de la idea de peligro asociada a la práctica sexual.

Educación procreadora
En este modelo, la educación depende de una antropología y una moral de determinadas creencias religiosas. La información se presenta de modo sesgado y moralizador. Otorga a la procreación toda la importancia y niega la anticoncepción. Ofrece un valor negativo a la masturbación, la homosexualidad y las relaciones prematrimoniales. Niega el derecho al placer y considera la sexualidad como un mero medio para un fin superior: la procreación.

Educación para la revolución sexual y social
Consecuencia de posturas ideológicas combativas, los contenidos que propone para desarrollar una educación se mezclan con militancia política. En términos generales, sus planteamientos no tienen base científica y sí ideológica por lo que su transmisión puede encuadrarse en una postura vital pero no sirven de base de una educación plural y rigurosa. Aporta a la cultura la defensa de igualdad de derechos sexuales en el hombre y la mujer, e inspirada en los planteamientos de Freud, reconoce la importancia crucial de la sexualidad en el desarrollo de la persona, en todos sus niveles emocionales y psicológicos.
Fuente: basado en "La educación sexual y derechos sexuales". Fundación Erosky.

domingo, 29 de marzo de 2009

Seducción

en cuanto a la seducción, en términos generales, la mujer se expresa más facilmente que el varón con el lenguaje del cuerpo, mientras que éste lo hace con el de la palabra. El varón seduce en gran medida con el lenguaje verbal, lo que dice y cómo lo dice, mientras que es relativamente inexpresivo con su cuerpo, exceptuando algunas partes que expresan claramente el deseo como la mirado o la sonrisa.
A la mujer le es fácil, además de con esas partes del cuerpo, ojos y boca, expresarse con el movimiento corporal. No olvidemos que la palabra de la mujer tiene poca relevancia a nivel social.

La mirada de los hombres y de las mujeres

La importancia del cuerpo en los varones es mayor que para las mujeres y la mirada de éstos es genital y parcelada ¿por qué las imágenes pornográficas son excitantes para los varones y poco o nada para la mujeres?dirigiéndola al aspecto físico y en concreto a la zona de las nalgas, los pechos, los genitales o la boca. Se fetichizan los cuerpos por parte de varones tanto homo como heterosexuales, lo que algunas veces supone un límite para la materialización de un vínculo amoroso. El cuerpo fetichizado es un elemento de aproximación, pero también de alejamiento o rechazo, porque pocos cuerpos se asemejan al fetiche.

Seducir

Es importante transmitir y conocer tanto a nivel personal como en el mundo de la educación que no es posible seducir a todo el mundo, no podemos gustar a todas las personas. Cada persona por su estar, por sus gestos, por sus actitudes, seduce a unas personas y no seduce a otras y esto no tiene que ver con lo interesante que seamos.

los vínculos amorosos

los vínculos amorosos
El sentirte amada/o mejora la autoestima en general, y en especial en la infancia y la adolescencia, un período en el que conviene incrementar mucho la autoestima, dado que se produce todo un conjunto de cambios hormonales por los que, durante la adolescencia, te encuentras alineada/o de tu cuerpo y no puedes identificarte con él porque estos cambios transforman de tal manera tu aspeco que no te reconoces, y no sabes cómo asumir tus pechos, tu pene, tus piernas y brazos desproporcionados, tu menstruación..., tus impulsos y fantasias sexuales, etc.

viernes, 6 de marzo de 2009

Información sobre drogas en Asturias

"Documentación"
Aquí podemos estar informados de información actualizada importante sobre el tema.